
«Soy empática». Esto es lo que mas se ve en los perfiles de las redes sociales, una palabra que está de moda porque se ve en una cantidad impresionante. Todo eso estaría genial si cuando conocieses a la persona que dice ser empática, lo fuese de verdad. El problema es que es lo contrario, y ahí te das cuenta de que la gente suele poner las cualidades contrarias a la que son, o bien por maldad o por querer limpiar su imagen.
Vamos a ver el concepto de empatía:
Una persona empática es la que se pone en el lugar del otro y actúa de una forma a la que a esa persona le gustaría que actuasen con ella,al menos, yo siempre la he entendido así. Es decir, no es que se ponga en el lugar del otro pero que le haga daño, porque entonces, está siendo una Hija de la gran P. y eso no es tener empatía. Cuando se habla de tener empatía, se habla de una cualidad buena de la persona, y lo anterior, claramente no es una cualidad buena. Ponerse en el lugar del otro y luego hacer daño… eso solo lo hace una mente diabólica.
El caso es que cuando conoces a quienes dicen ser empáticas, hacen cosas que son de Hija de la gran P. como ilusionar y luego pasar de todo, o tener una conversación entretenida y luego desaparecen o respondiendo cada varias horas (eso no le gustaría que se lo hiciesen), por lo que no tienen empatía claramente. Pero nos encontramos con otro grandísimo problema, el de que no van a reconocer que están actuando mal, así que ahí tenemos a unas «joyitas» increíbles.
Y esas son las redes sociales. Cuando veo en un perfil que se describe con muchas cosas y veo la palabra «empática»… adiós muy buenas. Además, alguien que se echa flores en un perfil, ya habla de la vanidad que tiene la persona, y de ahí, no puede salir nada bueno.